La trilogía parte de dos hechos básicos: Una estructuración de los personajes muy esteriotipada (de hecho la primera novela es una evolución de una campaña de rol para D&D) con lo que los personajes se presentan claramente como si fueran personajes de ese juego: Tenemos a un guerrero, el mago, el explorador… y de razas diferentes: Humanos, elfos, enanos, kenders… este hecho marca la historia de por sí y lo hace de forma positiva (Los personajes interpretan papeles hasta los últimos extremos) pero también negativa pues estos no evolucionan y quedan marcados para el resto de la trilogía.
El otro hecho básico es la inspiración directa en la Tierra Media de Tolkien. El ambiente fantástico-medieval, las razas (copiadas vilmente de la obra de Tolkien) te recuerdan una sensación conocida y entrañable, aunque en el fondo también te esperas situaciones diferentes…
La prosa es directa y las aventuras se suceden casi sin parar. Si a esto le añadimos una trama con una cierta intriga y un tratamiento de los personajes que hará historia dentro de la fantasía épica actual (sobretodo con respecto a Raistlin y Tas) nos topamos con una trilogía que te absorbe… tanto por su argumento como por los recuerdos que despierta.
Decididamente una zaga que se lee en diagonal (y con esto me refiero que es poco profunda y muy amena) y que hará disfrutar de muy buenos momentos al lector.