Oí un comentario (o quizá fue un anuncio comercial) que alude a la gran cantidad de situaciones "que la ciencia no puede explicar".
Inexplicable no es lo mismo que inexplicado, como puede ser comprobado si uno se toma la molestia de consultar un diccionario. Por supuesto que hay infinidad de cosas que la ciencia aún no sabe o no puede explicar, sin embargo, la historia ha mostrado que es posible explicar el 99% de esos fenómenos sin recurrir a supersticiones y fenómenos paranormales. Y el 1% restante es inexplicado, no inexplicable.
Es algo completamente humano el buscar librarnos de la responsabilidad de nuestros actos, y los errores (por eso el auge de la astrología, quiromancia, cábala, karma, etc.), según Alberto Fernández Sierra y Juan Soler Enfedaque (entrevista publicada en La Voz de Asturias), la astrología quizá fuese la causa de una falsa analogía. En algún momento de nuestra historia el ser humano se dio cuenta de que los astros controlaban la naturaleza (las estaciones, las plantas,...) y consideró que irremediablemente debía condicionar el destino de la humanidad.
Creo que lo paranormal es perfectamente explicable (que no es lo mismo que inexplicado), en la mayoría de las ocasiones, lo que la gente cataloga como "fenómeno paranormal" es debido a la autosugestión. Si lo que presentas tiene cierta lógica, cierta base, y responde a una inquietud, es perfectamente posible engañar a la gente y parecer sensato, aunque si ese engaño es deliberado con la intención de obtener un beneficio la mayoría de las legislaciones lo catalogo como fraude.
Probablemente el perfil de gente más propensa a sucumbir a ese tipo de engaños, sea gente que busca respuestas rápidas y sencillas al mundo que le rodea. Quizá el problema se encuentre en la base de nuestra educación: no nos enseñan a ser críticos; posiblemente la culpa sea de las religiones que no son racionales, se sustentan únicamente en la fe, y la fe por definición es irracional. Evidentemente hay excepciones personales.