El día de ayer asistí a una conferencia en la escuela de mi hija, trataba de la forma de aprovechar el tiempo libre, enfocado principalmente a los adolescentes y niños. Normalmente esas conferencias son como un vaso de agua tibia, ni sabe, ni huele, ni se siente, una forma de matar el tiempo tan buena como cualquier otra.
Lo que hizo notable esta no fue la cantidad de lugares comunes a los que se hizo alusión ni la repetición de consignas harto conocidas, eso era lo esperado por lo menos de mi parte; lo descollante fue que quien lo impartió no tenía claras las ideas que deseaba trasmitir y algunas cosas se me
hicieron fuera de la realidad, y algo que no puedo evitar comentar fue el lema de "No se debe permitir a los niños ver la televisión más de siete horas seguidas al día"
¿Qué padre en su sano juicio va a permitir que su vástago permanezca siete horas diarias frente a la televisión? Sin ánimos de dármela de mojigato o de intentar satanizar la televisión, considero que ese tiempo puede ser mejor aprovechado en actividades mejores, como dormir. O si te sientes muy moralista quizá puedas inducir a tus hijos a actividades más "culturales" como la lectura, practicar algún deporte, arreglar su cuarto, clasificar la pelusa que se encuentre en el ombligo, o cualquier otra actividad "sana y productiva" (buscarse la pelusa del ombligo es bastante sano ¿No?)
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