Conferencia

El día de ayer asistí a una conferencia en la escuela de mi hija, trataba de la forma de aprovechar el tiempo libre, enfocado principalmente a los adolescentes y niños. Normalmente esas conferencias son como un vaso de agua tibia, ni sabe, ni huele, ni se siente, una forma de matar el tiempo tan buena como cualquier otra.

Lo que hizo notable esta no fue la cantidad de lugares comunes a los que se hizo alusión ni la repetición de consignas harto conocidas, eso era lo esperado por lo menos de mi parte; lo descollante fue que quien lo impartió no tenía claras las ideas que deseaba trasmitir y algunas cosas se me
hicieron fuera de la realidad, y algo que no puedo evitar comentar fue el lema de "No se debe permitir a los niños ver la televisión más de siete horas seguidas al día"

¿Qué padre en su sano juicio va a permitir que su vástago permanezca siete horas diarias frente a la televisión? Sin ánimos de dármela de mojigato o de intentar satanizar la televisión, considero que ese tiempo puede ser mejor aprovechado en actividades mejores, como dormir. O si te sientes muy moralista quizá puedas inducir a tus hijos a actividades más "culturales" como la lectura, practicar algún deporte, arreglar su cuarto, clasificar la pelusa que se encuentre en el ombligo, o cualquier otra actividad "sana y productiva" (buscarse la pelusa del ombligo es bastante sano ¿No?)

El dilema de la tranquilidad

A nadie le agrada tener problemas, al menos esto es lo que yo pienso. Nos orientamos a vivir una vida sin problemas ni complicaciones; una existencia tranquila, pero ¿Sabes qué sucede cuando se vuelve realidad? ¿Conoces los
efectos de una vida sin problemas?

Se dice que se llega a la tranquilidad cuando se cumplen los objetivos y metas relacionadas con el deber ser de la vida y con la capacidad de sobrevivir y trascender, como son: formar un patrimonio, encontrar compañero de vida, tener hijos (o no tenerlos), cumplir expectativas de otros (mala idea, pero forma parte de las metas de mucha gente), ser alguien, etc. Son objetivos que se encuentran al final del camino que al alcanzarlos nos retribuirán, o por lo menos eso creemos, con tranquilidad y felicidad.
Pero, ¿Qué acontece cuando llega dicha tranquilidad?

Estamos tan acostumbrados al movimiento, ajetreo y problemas, que al desaparecer o disminuir considerablemente de pronto nos encontramos viviendo una paz tan ajena que nos toma por sorpresa y desconocemos como disfrutarla. Porque eso sí, debemos reconocer que los problemas no dejan lugar al aburrimiento, abruman pero proporcionan actividad y esa sensación de estar "vivos". Si vamos a una cafetería y escuchamos la conversación de otros, estará llena de conflictos: que si mis hijos..., que si mi trabajo..., que si mi esposa..., etc. Los problemas brindan, además, temas de conversación.

Yo considero que la vida no se centra en los problemas sino en la búsqueda de la satisfacción y bienestar personal. Siendo esta diferencia fundamental la que muchas veces ocasiona confusión. El tiempo se encuentra a nuestra disposición, nos permite elegir dentro de un amplio abanico de posibilidades que se desea hacer con él. Es tentador dejarse llevar y caer en la confusión de la monotonía con la tranquilidad, el evitar asumir nuevos retos, nuevos quehaceres, nuevas responsabilidades, adquirir nuevas experiencias es monotonía, no importa que hayamos cumplido con nuestra "tarea" y hayamos llegado al final del camino.

Finalmente podemos hacer lo que queremos y sin embargo, hemos pasado tanto tiempo solucionando problemas y cumpliendo objetivos, que hoy nos encontramos sin rumbo preciso y muchas veces sin ganas de hacerlo.

En la tranquilidad:

La tranquilidad es la plataforma que nos sustenta para realizar o encauzar nuestra vida a otros horizontes placenteros. La cuestión reside en cuáles horizontes.

Resultaría de mucha utilidad preguntarse: ¿Qué cosas dejé de hacer por cumplir los objetivos de vida? ¿Cuáles son esos sueños que nunca concreté?

Sugiero prepararnos para cuando llegue nuestro momento de tranquilidad. No querrías que por no saber apreciarlo, lidiarlo, gozarlo o aprovecharlo, tengas que regresar a complicarte la vida, creando problemas que te provean temas de conversación.

El Clan del Oso Cavernario

Autor: Jean M. Auel

Una niña Cromagnon de 5 años, que por culpa de un terremoto queda aislada de su tribu y es recibida por un grupo (Neardentales ) que basa sus razonamientos y comportamientos en las experiencias de sus antepasados y no comprenden que la niña, el siguiente eslabón evolutivo, no cuente con esos recuerdos.

Es una novela de fácil lectura y ampliamente recomendable para aquellos que aman leer y aprender sobre historia.

Lideres

Aunque un jefe surge por nombramiento, el día de hoy puedo determinar que un líder surge por reconocimiento del grupo y que existen tres tipos de líder:

1.- El líder democrático: Decide las acciones consultando al equipo, pero sin perder el control (dejaría de ser el líder), esto puede ser tomado como un signo de inseguridad, pero es un buen sistema cuando existe tiempo para analizar las opciones antes de tomar una decisión. Hace sentir a su grupo como una valoración individual de cada integrante.

2.- El líder "déjalos": Ejerce poco control entre los miembros, esto inspira libertad de acción y creatividad, aunque se corre el riesgo de generar un ambiente poco motivacional y que el grupo se sienta un poco inseguro, a la deriva. Es excelente si el grupo está altamente motivado, es maduro y responsable, también si el grupo cuenta con habilidades y talentos muy altos.

3.- El líder mandón: Domina a los miembros de su equipo por medio de la coerción, de la influencia y del poder. Esto genera una resistencia pasiva por parte del grupo, pero es bueno cuando hay que tomar decisiones urgentes, apremiantes, cuando hay situaciones límite.

No es incorrecta ninguna de las tres formas, a menos que se apliquen todo el tiempo, un adecuado balance de las tres y dependiendo de las circunstancias de cada caso obtiene los mejores resultados.

O por lo menos eso es lo que creo.

Tunas y noches coloniales

El sábado pasado fui a la noche colonial de mi hija, de 10 o 12 escuelas que me tocaron que se manifestaran en el escenario, entre estudiantinas, grupos y una tuna, solo la tuna conservó la tradición del estilo musical de lo que es el espíritu de las estudiantinas, incluso un ¿conjunto? de una escuela cantó la canción de Mujer contra mujer" del extinto Mecano, aparentemente no se dan cuenta de que esa canción no es apta para un público predominantemente infantil.

Una tuna es una agrupación musical de estudiantes que portan una combinación de vestimentas antiguas y que interpretan temas musicales del folclore español y latinoamericano, y, aunque no les guste a los señores directores de esas agrupaciones, las tunas mantienen vivas las costumbres heredadas de los estudiantes universitarios del siglo XIII, y yo creo que por lo menos deben de incluir en su repertorio algunas de esas canciones, aunque solo sea como un recordatorio a su origen.

Divagación 080225

Existen ocasiones en que me pongo a pensar (contra lo que alguna gente cree, no me duele la cabeza cuando lo hago) en las diferentes formas de pensar que existen en el mundo, lo que para el mundo occidental es "normal" en el oriente es una aberración, el ejemplo que de momento me salta a la mente es el uso de velo, aquí una mujer que sale a la calle según los parámetros del Corán llamaría forzosamente la atención, pero si no lo hace en un país musulmán, también la llamaría, y lo haría a tal grado que, dependiendo del país, pone en riesgo su integridad e incluso la vida.

Divagando 080218

Es bastante curioso, y difícil de resistir, el adoptar diferentes personalidades para poder interactuar en el ciberespacio, es aburrido mantener la misma postura o "manera de ver la vida" y la tentación de crear "personalidades" es muy grande.

La que más me llama la atención es la de una chica, alguien capaz de reflejar mi postura pero desde el lado femenino, lejos de la influencia de que yo pudiera tener, es interesante la posibilidad de mantener un dialogo conmigo mismo, mis lados "femenino" y "masculino" en un diálogo ciber-público ¿Cuántos de mis amigos y contactos serán capaces de reconocer la mano que se oculta detrás de cada uno de los "personajes"?, en realidad, pocos, me atrevería a pensar que los podría contar con los dedos de una oreja.